El presidente del Principado, Adrián Barbón, ha inaugurado hoy en Oviedo/Uviéu el centro de atención inmediata a menores Los Pilares, un espacio concebido como puerta de entrada al sistema de protección para niñas, niños y adolescentes en situación de grave desprotección. Al acto ha asistido también el alcalde de la ciudad, Alfredo Canteli, quien ha respaldado la puesta en marcha de esta infraestructura clave para los servicios sociales del municipio.
El Gobierno de Asturias ha destinado más de 3,2 millones de euros a la rehabilitación integral y equipamiento del edificio, con el objetivo de adaptarlo a un modelo de atención centrado en la protección, el vínculo afectivo y la reparación del daño. En este proyecto, el Ayuntamiento de Oviedo ha colaborado facilitando el desarrollo urbanístico, los permisos necesarios y la integración del centro en el entorno urbano, reforzando así la cooperación institucional en materia de bienestar social.
Dependiente de la Consejería de Derechos Sociales y Bienestar, dirigida por Marta del Arco, Los Pilares se configura como un recurso estratégico donde se realiza la evaluación integral de cada caso para determinar la medida más adecuada: reunificación familiar, acogimiento o derivación a un recurso residencial.
El centro dispone de 50 plazas, incluyendo 12 destinadas a menores de tres años y seis para estancias de mayor duración. Cuenta con un equipo multidisciplinar de 94 profesionales que garantiza atención continua y especializada. Su diseño responde a criterios de seguridad, calidez y estructura, elementos esenciales para menores en situaciones de especial vulnerabilidad.
La reforma ha transformado completamente el edificio original, construido en 1986 y con una superficie de 2.300 metros cuadrados, incorporando mejoras como accesibilidad universal, ascensores, fachada ventilada, paneles solares térmicos y fotovoltaicos, y la cobertura de patios interiores.
En línea con el nuevo modelo residencial, el centro se organiza en ocho unidades de convivencia reducidas —de cuatro menores, ampliables a cinco en casos de hermanos—, con espacios propios que incluyen habitaciones, baño, sala de estar y comedor. Además, el área de 0 a 3 años dispone de acceso independiente y un entorno específicamente diseñado para favorecer su desarrollo.
La intervención arquitectónica ha seguido principios de neuroarquitectura y psicología ambiental, cuidando aspectos como iluminación, colores y distribución espacial para promover el bienestar emocional.
Ubicado en pleno centro de Oviedo/Uviéu, el centro facilita el acceso a servicios esenciales y favorece la integración de los menores en la vida cotidiana de la ciudad.
La concentración de la atención inmediata en un único recurso permitirá, según el Ejecutivo autonómico, una mayor agilidad en las intervenciones, mejor coordinación profesional y un acompañamiento más eficaz en los procesos de protección y reunificación familiar.


