Los intercambios comerciales entre Asturias y México reflejan la fortaleza de una relación económica de carácter estratégico para el Principado, con una base especialmente sólida en el ámbito industrial y una trayectoria sostenida de colaboración empresarial. Tras el reciente viaje del presidente, Adrián Barbón, a Ciudad de México, el Principado aspira a consolidarse como puerta de entrada a Europa para la inversión mexicana. También destaca el potencial de sectores como el turismo, la tecnología, la construcción naval y la agroalimentación para estrechar los vínculos entre ambos territorios.
En 2025, Asturias exportó a México mercancías por valor de 74,31 millones, lo que confirma la relevancia de este mercado para la proyección exterior del tejido productivo asturiano y su posición como uno de los destinos más importantes de las ventas del Principado en el continente americano. Los datos acumulados de enero y febrero de 2026 reflejan, además, la continuidad de esa relación, con exportaciones asturianas a México por valor de 8,41 millones, lo que mantiene activo el vínculo comercial entre ambos territorios en el inicio del ejercicio.
El peso de esta relación se apoya, sobre todo, en la fortaleza de las exportaciones industriales asturianas, encabezadas por el cinc y sus manufacturas, que alcanzaron los 48,63 millones el año pasado; seguidas por máquinas y aparatos mecánicos, con 4,26 millones, y por fundición, hierro y acero, con 4,03. Esta estructura refleja la capacidad de Asturias para competir en sectores de alto valor añadido y para responder con solvencia a la demanda de una economía tan relevante y diversificada como la mexicana. En el acumulado de enero y febrero de este año, el cinc y sus aleaciones vuelven a situarse como las principales exportaciones a México, al concentrar en torno al 64 % del total vendido.
La importancia de México para la actividad exterior asturiana se constata también en su posición entre los principales destinos de las ventas del Principado. En 2025 ocupó el puesto decimoquinto entre los mercados internacionales y el tercero entre los países del continente americano. Además, 127 empresas asturianas exportaron al mercado mexicano el año pasado, de las que 55 lo hicieron de forma regular, un dato que pone de manifiesto el grado de consolidación alcanzado por la presencia empresarial asturiana en este país.
Proyectos con implantación directa en la comunidad
Junto con el comercio de mercancías, la relación económica entre Asturias y México se concreta también en inversiones y proyectos empresariales con implantación directa en la comunidad. En el ámbito industrial, el grupo mexicano Prodi asumió el control de Duro Felguera. En el deporte profesional, el Grupo Pachuca es el máximo accionista del Real Oviedo desde 2022, mientras que Orlegi Sports es propietario del Real Sporting de Gijón desde ese mismo año, dos operaciones que han situado capital mexicano al frente de dos de las principales entidades deportivas asturianas.
En este contexto también destacan otras empresas vinculadas a México, como la actividad del Grupo Carso a través de FCC Construcción, la de Cinépolis como propietaria de Yelmo Cines en Oviedo/Uviéu y Gijón/Xixón, o el caso de Fuensanta, adquirida en 2014 por la sociedad Global SMM 2009, participada por José Miguel Fernández Rodríguez, empresario asturiano residente en México.
Parte de este entramado económico no siempre aparece reflejado en las estadísticas de inversión extranjera directa, porque esos registros solo computan determinadas modalidades de inversión y pueden dejar fuera reorganizaciones societarias, operaciones canalizadas a través de filiales en terceros países o transmisiones entre no residentes, pese a su impacto real sobre el negocio, el empleo y la proyección internacional de Asturias.
En este contexto, las exportaciones constituyen el mejor reflejo de la capacidad del Principado para proyectar su fortaleza industrial en un mercado prioritario como el mexicano. Las importaciones, que en 2025 ascendieron a 282,75 millones, muestran también la intensidad de unos intercambios marcados por la complementariedad productiva, especialmente en torno al sector del cinc. En todo caso, es en el capítulo exportador donde el Principado consolida su posicionamiento exterior, abre nuevas oportunidades de negocio y afianza una relación comercial con amplio recorrido de futuro.
