Es un ejemplo más del riesgo que sufre el litoral asturiano por la presión constructiva, que pretende la total urbanización en el entorno de las playas, como esta de la Isla Colunga, abre la vía para urbanizar otras muchas zonas costeras asturianas con la complicidad del Gobierno de Asturias que lo permite.
Llevamos décadas denunciando desde la Coordinadora Ecoloxista la presión urbanística que sufre el litoral asturiano, de forma especial la zona central y oriental, que se había frenado con la crisis del ladrillo, pero vuelven las presiones de masificación y especulación inmobiliaria en zona de alto valor natural y paisajística como es esta de la Isla.
Estos 28 chalets suponen una clara pantalla arquitectónica y acumulación de volúmenes desde la playa, donde ahora mismo son prados sin construcciones en la playa.
Estas viviendas también van a suponer una clara limitación de tránsito para la zona de servidumbre de costas que es un derecho reconocido, va a crear nuevos accesos privados a un bien público.
No garantiza el acceso al mar en la zona este de la playa de la Isla.
Va a aumentar los problemas de abastecimiento de agua potable y de saneamiento de la zona que arrastra problemas de vertidos de aguas residuales en la época veraniega y falta de suministro de agua potable para los vecinos.
