El presidente del Gobierno del Principado de Asturias, Adrián Barbón, ha presentado un paquete de 25 compromisos para 2026 con los que pretende consolidar un modelo de desarrollo económico, social y territorial que, según ha defendido, busca responder a las necesidades de la mayoría social y frenar dinámicas de retroceso en derechos y servicios públicos.
Durante su intervención, el dirigente autonómico situó la hoja de ruta del Ejecutivo asturiano en un contexto que trasciende el ámbito regional, al reivindicar políticas que coinciden con algunos de los principales debates abiertos en España, como la financiación autonómica, el acceso a la vivienda, el fortalecimiento de los servicios públicos o la transformación industrial.
Asturias como laboratorio de políticas públicas
Barbón defendió que Asturias afronta el nuevo ejercicio tras cerrar 2025 con indicadores que, a su juicio, respaldan la estrategia del Gobierno autonómico. Entre ellos, destacó la reducción del desempleo en más de 22.000 personas respecto a 2019, el incremento de la afiliación a la Seguridad Social, el crecimiento del tejido empresarial y el aumento de la población.
El presidente situó como prioridad la reforma del sistema de financiación autonómica, defendiendo que Asturias solo respaldará propuestas que beneficien al territorio. Asimismo, reiteró su rechazo a la prolongación del peaje del Huerna, reclamó medidas de apoyo a la siderurgia y exigió mejoras en la red de cercanías ferroviarias.
Empleo, vivienda y fiscalidad social
Entre los compromisos anunciados, el Ejecutivo autonómico plantea reducir el paro por debajo de las 50.000 personas y superar las 400.000 afiliaciones a la Seguridad Social en los periodos de mayor actividad.
El plan incluye también un refuerzo de la vivienda pública, con el objetivo de alcanzar 1.500 nuevas viviendas durante la legislatura y superar los 11.000 inmuebles en el parque autonómico. En paralelo, el Gobierno regional prevé desarrollar su modelo tributario propio con medidas destinadas a aliviar la carga fiscal de la mayoría de contribuyentes.

Refuerzo de sanidad, educación y protección social
La estrategia autonómica contempla un incremento de la inversión sanitaria y el desarrollo de nuevas unidades especializadas en el Hospital Universitario Central de Asturias, además de la ampliación de programas de detección precoz del cáncer y el impulso de una futura Ley de Salud Mental.
En educación, el Gobierno asturiano pretende avanzar hacia la gratuidad total del sistema público, desde la etapa infantil hasta la universitaria, en colaboración con la Universidad de Oviedo.
En materia social, el Ejecutivo prevé ampliar la cobertura de los servicios de dependencia hasta 20.000 personas atendidas, reforzar los programas de igualdad y promover nuevas normativas sobre diversidad y participación ciudadana.
Industria, innovación y transición ecológica
El programa incorpora medidas para consolidar Asturias como territorio de ciencia e innovación, incluyendo nuevos centros de I+D+i y la puesta en marcha de una factoría de Inteligencia Artificial para modernizar la administración.
Asimismo, el Ejecutivo autonómico prevé inversiones récord para la prevención de incendios forestales, la mejora de la red autonómica de carreteras y nuevas infraestructuras hidráulicas frente al cambio climático.
Un modelo con vocación política más allá del ámbito regional
Durante su intervención, Barbón defendió que Asturias combina estabilidad institucional y crecimiento social, reivindicando un modelo basado en el fortalecimiento del empleo, la industria y los servicios públicos. El presidente situó este planteamiento como alternativa frente a políticas que, según sostuvo, suponen recortes en derechos sociales.
Con este paquete de compromisos, el Gobierno asturiano aspira a consolidar un modelo territorial que podría influir en el debate sobre el papel de las comunidades autónomas en la garantía de servicios públicos y cohesión social en España.

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