- Técnicos de ambos organismos inspeccionan cinco grandes yacimientos arqueológicos para definir protocolos específicos
- La consejera Vanessa Gutiérrez presentó el año pasado el modelo asturiano de salvaguarda, que incluye la georreferenciación de casi 5.000 bienes, en la cumbre internacional Mondiacult
La Consejería de Cultura, Política Llingüística y Deporte y el Servicio de Emergencias del Principado (Sepa) avanzan en la estrategia de protección del patrimonio histórico y cultural en situaciones de riesgo. Ambos organismos han completado la primera campaña de reconocimiento conjunto de varios de los principales yacimientos arqueológicos visitables de la comunidad.
El despliegue, desarrollado a lo largo del mes de junio por la Dirección General de Patrimonio Cultural y profesionales del Sepa, ha permitido evaluar in situ las condiciones de cinco enclaves de excepcional valor: la cueva de El Pindal (Ribadedeva), el ídolo de Peña Tú (Llanes), la cueva de Tito Bustillo (Ribadesella), la cueva de El Buxu (Cangas de Onís) y el castro de Coaña-El Castriyón (Coaña).
Esta revisión técnica ha servido para que los servicios de intervención conozcan de primera mano los accesos, la complejidad interior y exterior de las estructuras y la planificación de medios adecuados en caso de siniestro. También se han determinado los espacios óptimos para el aterrizaje del helicóptero medicalizado.
El Sepa plasmará estas conclusiones en un informe de recomendaciones operativas. La actividad se replicará durante los próximos meses para que todas las dotaciones de bomberos, que funcionan en varios turnos de trabajo, adquieran la misma especialización sobre estos entornos.
Este despliegue sobre el terreno forma parte de una acción conjunta que permitirá dar cumplimiento al compromiso adquirido por el presidente, Adrián Barbón, en el debate de orientación política de 2025, en el que anunció la elaboración de un protocolo de prevención y actuación ante emergencias que afecten al patrimonio mundial reconocido por la Unesco. Con esta medida, Asturias consolida los pilares técnicos para la redacción de ese documento estratégico de protección de cuevas con arte rupestre y yacimientos de primer orden.
Referencia internacional
La solidez de esta política pública de salvaguarda ha llevado a Asturias a exponer su experiencia en la gestión de crisis patrimoniales en la Conferencia Mundial sobre Políticas Culturales Mondiacult, celebrada el pasado año en Barcelona, donde la consejera de Cultura, Política Llingüística y Deporte, Vanessa Gutiérrez, participó en la mesa redonda Patrimonio en emergencia: la nueva normalidad climática.
Durante su intervención, la consejera expuso cómo afronta el Principado escenarios graves derivados del cambio climático, tomando como precedente e inflexión los incendios que amenazaron el entorno del Prerrománico en el monte Naranco en 2023. Gutiérrez desgranó el paquete de medidas pioneras implantadas en la comunidad y destacó que el Plan de Protección Civil de Emergencias por Incendios Forestales (Infopa) ya define como de gravedad severa las situaciones que supongan un riesgo para el patrimonio histórico-artístico y les otorga operativamente la misma prioridad de protección que a los pueblos.
A todo este escudo de protección se suma el visor cartográfico del Inventario del Patrimonio Cultural de Asturias (IPCA), una herramienta de vanguardia que georreferencia cerca de 5.000 bienes culturales y que está al servicio de todas las instituciones y cuerpos de emergencia para actuar con la máxima agilidad. Su utilidad se comprob con éxito en enclaves icónicos como las brañas de La Pornacal, en Somiedo, en los últimos incendios en la zona.
Con estas actuaciones, el Gobierno de Asturias consolida un modelo de gestión patrimonial basado en la anticipación técnica, la formación especializada y la máxima coordinación administrativa para garantizar que la riqueza histórica asturiana esté protegida frente a los desafíos del futuro.
