INTERVENCIÓN DEL PRESIDENTE DEL PRINCIPADO DE ASTURIAS, ADRIÁN BARBÓN
Cada 8 de septiembre, el Día de Asturias nos abraza sin distinciones. Esta jornada no está marcada por siglas, credos ni consignas. Sólo tiene una enseña compartida: la bandera de nuestra tierra, la patria que nos acoge.
Esta celebración no es una jornada festiva más, una fecha para pasar de largo en el calendario: es una convocatoria para seguir haciendo Asturias con ilusión y esperanza, con la vista alzada hacia ese mejor futuro que estamos ganando juntos.
Tenemos a mano un hito de referencia. Este diciembre se cumplirán 45 años de la aprobación del Estatuto. Más de cuatro décadas de desarrollo autonómico que han transformado el Principado. Con la elevada perspectiva que ofrece el transcurrir del tiempo, podemos asegurar que Asturias ha sabido reinventarse. Pese a la dureza de la reconversión, pese a las crisis que se han sucedido, pese a las metas que nos faltan por cruzar, debemos estar orgullosos del camino recorrido.
También hemos de sacar lecciones. Muchos de los rasgos que nos distinguen, como el cuidado de nuestro paraíso natural, los hospitales comarcales, el auge turístico o la malla educativa serían impensables sin la existencia como comunidad autónoma. Tengamos presente que ese inmenso patrimonio que es el Estado de bienestar no es el resultado de la mera cuenta de los años, sino el fruto del esfuerzo común, de decisiones políticas conscientes en el ejercicio del autogobierno.
Esta jornada nos invita a continuar trabajando, a superar los problemas, a afrontar las tareas pendientes. Aunque la demografía repunte, aunque la buena evolución del mercado laboral nos permita hablar de menos de 50.000 personas en paro y más de 400.000 con trabajo, el conformismo no cabe en nuestra agenda.
No, ni el conformismo ni la inacción tienen sitio en esta Asturias en permanente cambio. En unos días, comenzarán las clases en nuestra universidad pública. Por primera vez, las matrículas de todos los cursos serán gratuitas. Con el despliegue de les escuelines, la única red autonómica y pública de escuelas infantiles del país, será posible completar todo el itinerario formativo sin pagar una sola matrícula. Asturias enseña gratis para que las diferencias entre familias ricas y pobres no se conviertan en un escalón insalvable para acceder a la educación, el ascensor social por excelencia.
Con la misma ambición abordamos la mejora de los equipamientos sanitarios, como demuestra el proyecto de Nuevo Cabueñes. La reducción de las listas de espera, tanto las relacionadas con la dependencia como las sanitarias o cualquier otra que afecte a los servicios públicos, pondrá a prueba la Administración, obligada a dar lo mejor de sí misma. Confío en que el diálogo y la voluntad de acuerdo de todas las partes impidan que las protestas laborales en la sanidad provoquen un aumento de las demoras
La cooperación también es necesaria para encarar esa urgencia social que es la vivienda. Miles de jóvenes comprueban a diario que este derecho constitucional se estrella contra precios y alquileres inasumibles que frustran su aspiración vital a la emancipación. No vamos a renunciar a tomar la iniciativa y aplicar todas las medidas legales a nuestro alcance para que el derecho a la vivienda se haga realidad. Un problema tan grave nos requiere a todos, a todas las administraciones, a los poderes públicos y la iniciativa privada.
Pero enunciar los retos no basta. Para sacar provecho al buen viento de cambio también es imprescindible identificar las oportunidades. La iniciativa para construir un campus tecnológico en Salas sobresale por su inversión, pero aún es más relevante porque sitúa al Principado donde debe estar, a la vanguardia de la innovación. Es, con todo el significado, una inversión de futuro. Lo mismo cabe decir del sector de la defensa, que se verá reforzado con el proyecto previsto en Langreo, tan importante para la cuenca del Nalón y para toda Asturias.
La gran enseñanza de estos 45 años es la utilidad de la comunidad autónoma. En el Día de Asturias nos reafirmamos en ese camino. La conmemoración del Estatuto no es una efeméride para la nostalgia, sino un acicate para asomarnos al futuro que podemos alcanzar mediante la ampliación del autogobierno, uno de los objetivos que debe unir a quienes compartimos el modelo de Estado que recoge la Constitución. Por eso he elegido Cangas de Onís, tan cargada de historia, para grabar este mensaje. La primera capital del reino, donde también se puso en marcha el Consejo Regional de Asturias, es el lugar adecuado para emprender una nueva etapa autonómica.
Un período que debe estar construido sobre el entendimiento. Ni la polarización ni la cercanía electoral debe impedirnos acordar objetivos que han de estar muy por encima de afinidades y partidismos. La búsqueda de soluciones para el acceso a la vivienda es uno de ellas. Lo mismo sucede con la supresión del peaje del Huerna, el corredor atlántico, la atención al medio rural o la defensa de un modelo de financiación que responda a las necesidades de nuestra comunidad. En todos y cada uno de esos asuntos, el Principado ha acreditado que antepone los intereses de Asturias a cualquier otro afán, como acaba de probar en el Consejo de Política Fiscal y Financiera.
El 8 de septiembre también es una jornada para la emoción, para la reivindicación firme y serena de nuestra identidad, que tan bien expresan el asturiano y el eonaviego. Si este mensaje está grabado en Cangas de Onís, los actos del Día de Asturias se celebrarán en San Tirso, Vegadeo y Castropol, los tres hermosos concejos de la ría del Eo. Del centro a las alas, de la ciudad al medio rural, hoy no caben fronteras para el sentimiento de asturianía.
La emigración sabe bien que no existe distancia ni muro capaz de frenar el orgullo de pertenencia. Hace meses viajé a México. Es difícil explicar con qué intensidad sienten Asturias quienes están lejos de ella. En unas semanas asistiré en Buenos Aires al primer congreso de asturianía que se celebrará fuera de nuestra comunidad. Estoy convencido de que volverá a ser un aprendizaje impagable que nos recordará por qué la emigración merece siempre la atención prioritaria del Gobierno del Principado.
Hace menos de un mes, en la Feria de Muestras, el gobierno dedicó su pabellón al aniversario del Estatuto. La exposición, un éxito de asistencia, llevaba por lema Asturias yes tú. Hoy es un buen día para que reiterarlo: Asturias es cada uno de nosotros y nosotras, cada una de las personas que, desde aquí o cualquier rincón del mundo, la hacemos jornada a jornada, conocedoras de nuestras raíces, seguras de nuestro presente, ilusionadas con nuestro porvenir.

