Nuevo Guinness World Record. 37.500 euros ha pagado esta mañana La Montera Picona de Ramón (Gijón) por una pieza de Queso Cabrales de la quesería Ángel Díaz Herrero, que había sido elegida ganadora del 54.º Certamen del Queso Cabrales, superando en 500 euros la anterior marca, desembolsada por El Llagar de Colloto el pasado año.

La Montera Picona de Gijón rompe así la racha de El Llagar de Colloto, que sumaba seis victorias consecutivas, desembolsando 14.300 euros en 2018 (primer Guinness World Record), 20.500 euros en 2019 (segundo Guinness World Record), 17.000 euros en 2022, 30.000 euros en 2023 (tercer Guinness World Record), 36.000 euros en 2024 (cuarto Guinness World Record) y 37.000 euros el pasado año (Guinness World Record vigente hasta esta mañana).

La Montera Picona de Ramón, de Gijón, logra así un nuevo récord Guinness al queso más caro del mundo en subasta. Además, por primera vez en la historia, el vencedor decidió compartir el mejor queso del certamen con otros tres establecimientos participantes en la subasta: las sidrerías madrileñas Carlos Tartiere, La Cuenca y Lo de Viole.

Todo, en una animada subasta que contó con un precio de salida de 5.000 euros y en la que participaron ocho establecimientos hosteleros de toda España: El Llagar de Colloto, Carlos Tartiere (Madrid), La Cabana (Oviedo), La Cuenca (Madrid), Sidrería Román (Gijón), Lo de Viole (Madrid), El Dólar (Oviedo) y la propia Montera Picona de Ramón (Gijón).

“Ya llevábamos unos cuantos años queriendo llevarnos el queso”, explicó Alejandra Vanegas, de La Montera Picona de Ramón, que tras alzarse como vencedora de la subasta que decidió “compartirlo entre Madrid y Asturias, para que todo el mundo lo pueda disfrutar”.

“Vamos a hacer una degustación en Asturias y otra en Madrid, la cuestión es poner Asturias en el mapa y promocionar el producto y el mundo rural”, añadió Juan Carlos Rubio, de la sidrería Carlos Tartiere de Madrid. “Defendemos todo lo que lleva detrás el queso y el trabajo de todos los pastores y productores, que hacen una labor muy importante”, completó Raúl Granda, de las sidrerías madrileñas La Cuenca y Lo de Viole.

La pieza ganadora del certamen, de la quesería Ángel Díaz Herrero, pesó algo más de dos kilos y está elaborada con leche de vaca 100%, que se madura durante 9 meses en la cueva Los Mazos, a 1.500 metros de altura, donde “no llegan ni los coches, tenemos que subir los quesos en mochilas”, explicó su elaboradora, Encarnación Bada.

Los premios a mejor lote quesero fueron a parar a la quesería Ángel Díaz Herrero, que se alzó con el 3º puesto; quesería El Colladín, que logró el 2º puesto; y quesería Valfríu, que se alzó con el primer puesto por quinto año consecutivo.

Los premios individuales fueron para la quesería Arangas, que logró el tercer puesto; quesería Maín, que quedó en segunda posición; y quesería Ángel Díaz Herrero como ganador por tercer año consecutivo.