- Pelayo García se ha reunido hoy con las asociaciones vecinales de Llaranes, Pozón, Alto Vidriero y la Plataforma por los Servicios Públicos
- El Ayuntamiento respalda las reivindicaciones de una demanda que afecta especialmente a las personas mayores
El concejal de Participación Ciudadana, Pelayo García, ha mantenido una reunión con representantes de las asociaciones vecinales de Llaranes, Pozón y Alto Vidriero, así como con la Plataforma por los Servicios Públicos, para conocer de primera mano la situación ocasionada tras el cierre de la oficina de Unicaja ubicada en la calle Santa Apolonia y analizar iniciativas que permitan mantener unos servicios bancarios básicos en la zona, como vienen reclamando los vecinos y vecinas.
Durante el encuentro, las entidades vecinales expusieron las gestiones realizadas durante los últimos meses ante la entidad bancaria, entre ellas la presentación de más de 2.000 firmas de apoyo y diversos escritos en los que se solicita, al menos, la instalación de un cajero automático que permita a la ciudadanía realizar operaciones esenciales sin tener que desplazarse a otras oficinas lejos de sus casas.
Las asociaciones trasladaron también al concejal su decepción por la respuesta definitiva de Unicaja, que ha comunicado que no tiene prevista la instalación de un cajero automático en la antigua oficina de Santa Apolonia, pese a reconocer en sus comunicaciones el compromiso de la entidad con la accesibilidad financiera, especialmente en entornos con una elevada presencia de personas mayores o con dificultades de movilidad. La entidad alude a criterios de carácter «operativo, técnico y organizativo» para desestimar la petición de estos colectivos.
El concejal de Participación Ciudadana manifestó el respaldo del Ayuntamiento a una demanda vecinal que implica el acceso a servicios esenciales.
«La oficina de Santa Apolonia prestaba un servicio muy importante para numerosas personas y entendemos que, como mínimo, el mantenimiento de un cajero automático minimizaría muchos de los problemas que hoy afrontan las personas usuarias, especialmente las de mayor edad. Avilés está reconocida como Ciudad Amiga de las Personas Mayores y ese compromiso también implica la defensa de servicios que faciliten la vida cotidiana de nuestros vecinos y vecinas«, señaló el edil.
«La petición planteada por el movimiento vecinal es razonable y proporcionada. No solicitan la reapertura de la oficina, sino mantener un servicio básico que permita retirar efectivo, realizar ingresos y efectuar otras operaciones habituales sin necesidad de largos desplazamientos«, añade García.
En este sentido, recordó que existen precedentes en la propia ciudad en los que, tras el cierre de oficinas bancarias, se ha optado por mantener operativo un cajero automático, lo que demuestra que esta solución es posible cuando existe voluntad para atender las necesidades de la ciudadanía.
El Ayuntamiento de Avilés acompañará a las asociaciones vecinales de Llaranes, Pozón y Alto Vidriero y a la Plataforma por los Servicios Públicos en su reivindicación ante la entidad bancaria para que reconsidere su decisión y estudie una alternativa que permita garantizar el acceso a unos servicios financieros básicos en una zona con una importante población mayor. Según los datos del plan de barrios 2026-2031 en la zona la población mayor de 64 años supera el 27%.
El Consistorio considera que la colaboración entre las instituciones, el tejido asociativo y las entidades resulta imprescindible para que la pérdida de servicios de proximidad no suponga una brecha territorial.
El Ayuntamiento reafirma su compromiso, también reflejado en el Plan de Barrios, para fortalecer la participación ciudadana, reforzar los servicios que contribuyen a mejorar la calidad de vida de la población, especialmente de quienes encuentran mayores dificultades para acceder a ellos.

