La Rula de Avilés ha presentado hoy el balance de ejercicios del 2025, consolidando un año de crecimiento sostenido tanto en volumen de capturas como un valor económico. Durante el pasado año, la lonja subasto un total de 11, millones de kilos de 125 especies comerciales diferentes, lo que supone un incremento del 14,5% respecto al año anterior.
Este aumento de volumen se ha traducido también en una mejora de la facturación. El valor total de las ventas alcanzó los 41,5 millones de euros, un 13% más que en 2024, reafirmando la importancia estratégica del puerto pesquero avilesino, que durante este periodo fue utilizado por más de 400 embarcaciones y profesionales para la descarga de sus capturas.
Uno de los grandes protagonistas de la temporada fue el Bonito del Norte. Por primera vez, esta especie superó la barrera de los 2 millones de kilos vendidos, generando unos ingresos de 8,3 millones de euros. La costera, que se desarrolló entre el 12 de mayo y el 20 de octubre, marcó un hito histórico para la instalación.
Por su parte, la merluza se mantiene como la especie reina de la Rula. Aunque experimentó un ligero descenso respecto a los 2,6 millones de kilos de 2024, cerró el año con 2,5 millones de kilos vendidos y un valor económico de 14,1 millones de euros, situándose a la cabeza del ránking de especies subastadas.
La xarda cerró el ejercicio con un volumen de 1,5 millones de kilos que alcanzaron un valor de 3,3 millones de euros, mostrando un comportamiento sólido al igual que el bocarte, cuyas ventas ascendieron a 1,4 millones de kilos por un importe de 3,3 millones de euros, encadenando así un segundo año consecutivo de crecimiento. Asimismo, la bacaladilla registró una actividad notable con 1,29 millones de kilos subastados y un valor de 1,9 millones de euros, mientras que el chicharro completó la estadística de las principales especies con un total de 499.000 kilos vendidos, lo que supuso un valor económico de 700.000 euros.
El gerente de la Rula de Avilés, Ángel Muñoz, ha mostrado su satisfacción por los resultados obtenidos, destacando que el puerto encadena ya tres años consecutivos de crecimiento en capturas y dos en resultados positivos. «Ha sido un año bueno y estamos satisfechos. Trabajamos para mantener la tendencia en 2026», señaló.
Sin embargo, el optimismo se ve empañado por la preocupación ante el nuevo escenario de cuotas. Muñoz advirtió sobre la incertidumbre que generan los recortes en las posibilidades de pesca de numerosas especies, especialmente la preocupación por el descenso del cupo para la xarda, el abadejo y la bacaladilla de cara al año que comienza.

