La Cámara de Comercio considera perjudicial para Asturias la implantación de una tasa turística, una medida que
está impulsando el Gobierno del Principado y que, a juicio de la institución cameral, tendría consecuencias negativas para la competitividad y la imagen de Asturias como destino turístico.El presidente de la Cámara de Comercio, Carlos Paniceres, sostiene que Asturias “no necesita la aplicación de esta tasa” porque la región “no sufre un problema de turismo masificado ni de saturación que justifique una medida de este tipo”. Paniceres advierte además de que la creación de esta tasa supondrá una nueva carga administrativa y económica para los establecimientos hoteleros y alojamientos turísticos, a los que la Administración convertiría en “recaudadores forzosos”. En este sentido, considera que “va a costar más implantar y gestionar todo el proceso administrativo que lo que realmente se va a recaudar”.
La Cámara alerta también del impacto económico negativo que podría tener esta medida sobre el sector turístico y sobre el conjunto de la economía regional. Ya que la tasa “no da una buena imagen al exterior,
genera desigualdad territorial y resta competitividad frente a otros destinos que no aplican este tipo de gravámenes”. Asimismo, Paniceres advierte de que podría favorecer el incremento de la economía
sumergida. Desde la Cámara de Comercio recuerdan además que el turismo “no es una carga para los asturianos”, ya que el sector contribuye al sostenimiento de los servicios públicos a través de su aportación fiscal.
Y “Asturias ya soporta una elevada presión impositiva”. Por último, la institución cameral señala que los ayuntamientos ya reciben ingresos derivados de la actividad económica que genera el
turismo y considera que “lo que haría falta es una distribución más eficiente de los recursos ordinarios”, en lugar de crear nuevas figuras impositivas.
La Cámara de Comercio de Oviedo considera “perjudicial” para Asturias la implantación de una tasa turística: supondrá una “carga administrativa para el sector y un “impacto económico negativo”

