El presidente de Gobierno, Pedro Sánchez, durante la clausura del VIII Congreso Nacional de Industria celebrado en Bilbao, anunciaba que Avilés había sido la sede elegida para celebrar en 2027 el Congreso nacional de Industria.
Y lo hacía aludiendo a nuestra historia industrial. Pero sobre todo a nuestro presente transformador y también a ese futuro productivo.
Es un gran honor para Avilés ser sede de este gran congreso que reconoce el potencial de Avilés como enclave industrial de España. Pero ante todo, es un reconocimiento a lo que hoy simboliza esta ciudad. Al compromiso que un día asumimos, de la mano de los agentes sociales, para que Avilés impulsase un nuevo modelo de industria ligado a la investigación, a la innovación, a la excelencia del capital humano, y a la sostenibilidad ambiental.
Hace apenas una hora participaba en un evento nacional organizado por ArcelorMittal bajo el título de “Innovar en tiempos de conflictos: Ecosistemas Innovadores”.
Y allí repasábamos la transformación de esta ciudad. Recordábamos cómo en 2005, gracias al compromiso del Gobierno del Principado de Asturias, pusimos en marcha del Centro de Investigación del Acero y los materiales del ITMA. Y cómo en 2008 ArcelorMittal ponía en marcha su primer centro de I+D en Avilés.
Aquella acción fue un impulso fundamental que hizo que nuestras empresas asumieran, con convicción, la importancia de las políticas de investigación e innovación, y con el apoyo del Principado de Asturias, consolidamos un gran ecosistema de innovación en Avilés.
Hoy Avilés dispone de grandes 10 centros de I+D, desde donde se define la industria del mañana en ámbitos tan importantes como la descarbonización, el desarrollo de las energíasç renovables, la digitalización, la robótica, la IA, los nuevos materiales o la mejora de los sistemas productivos.
Son centros que contribuyen a fijar la producción en Avilés y que dan proyección a nuestra ciudad como espacio industrial. Y eso nos ha permitido que Avilés cuente con empresas y proyectos que están liderando mercados muy competitivos.
También que seamos un ejemplo de transformación medioambiental, con empresas de ingeniería que producen bienes de equipo para el desarrollo de energía renovables que nos permite liderar el mercado, así como un amplio proceso interno de transformación del proceso productivo de nuestras empresas, con el apoyo de las administraciones, que nos sitúan como ejemplo de territorio.
Por ese mismo motivo Avilés fue elegida por el Ministerio de Cultura, el Ministerio para la Transición Ecológica y el Reto Demográfico, y el Ministerio de Vivienda y Agenda Urbana, como sede de la I Bienal climática: arte, industria y territorio. “Ensayar lo inesperado”. Precisamente en reconocimiento a la trayectoria, y la condición de Avilés como referente de transformación medioambiental y cultural de nuestro país.
Avilés también avanza en la formación industrial del capital humano. Podemos decir con orgullo, que contamos con una de las mejores redes de formación industrial de nuestro país, impulsada desde la colaboración público privada.
Un compromiso al que hemos incorporado edificios de gran singularidad como el “Avilés Innova”, o programas como el de “formación con compromiso de contratación”, con índices de contratación envidiables.
Innovación, sostenibilidad, formación del capital humano, y emprendimiento industrial. Porque estamos poniendo en marcha un equipamiento disruptivo que marcará un antes y un después en nuestra ciudad.
Me refiero a la Manzana del Talento, que será una referencia de la innovación industrial en nuestro país.
Por todo ello, Avilés merece ser sede de esta IX edición del Congreso Nacional de Industrial, que asumimos como reconocimiento al presente y, especialmente al futuro, de la realidad industrial que hoy define Avilés como uno de los grandes enclaves industriales de Europa.
Muchas gracias por su atención.

