- La exposición se inaugura el lunes 6 con la presencia de la alcaldesa Mariví Monteserín, y representantes del Ministerio de Transición Ecológica
- Esta formada por numerosas imágenes procedentes de archivos estatales y privados
El Centro Municipal de Arte y Exposiciones CMAE, en el marco de las actividades de la Bienal Climática que tiene como escenario diferentes espacios de la ciudad, acogerá desde el 6 de junio al 25 de octubre la exposición ¡Aquí hay petróleo!. Esta exposición aborda las relaciones entre los combustibles fósiles, las formas contemporáneas del poder y los imaginarios del deseo. La muestra se centra en la historia cultural de la modernidad fósil en España y, en particular, durante el franquismo, trazando una línea genealógica que conecta el pasado y el presente, y está desarrollada por una colaboración entre el Ministerio para la Transición Ecológica y el Reto Demográfico (MITECO) y el Círculo de Bellas Artes.
La inauguración tendrá lugar el próximo lunes 6 a las 18:00 horas en un acto que contará con la presencia de la alcaldesa de Avilés, Mariví Monteserín; la concejala de Cultura, Yolanda Alonso; Gemma Barricarte, Comisaria de la exposición; Isabella Lenzi, coordinadora exposiciones del Círculo de Bellas Artes; y Héctor del Barrio, jefe de Servicio de la Subsecretaría del MITECO. El acceso a la exposición es totalmente gratuito.
A modo de sátira por la ansiedad de encontrar petróleo que el franquismo padecía por la autarquía, la película de Rafael J. Salvia ¡Aquí hay petróleo! (1955), que da título a la exposición, mostraba cómo las expectativas de hallar petróleo se veían defraudadas en el pueblo castellano de Castilviejo.
A través de numerosas imágenes procedentes de diferentes archivos estatales y privados se evidencia cómo la dictadura generó una serie de imaginarios culturales destinados a conjurar y superar la percepción de atraso en su incorporación a los ritmos de la modernidad industrial. Tras el fracaso de los proyectos coloniales, la estética vanguardista de las infraestructuras e industrias energéticas cumplía un rol redentor en la historia del franquismo. A ellas se atribuía la posibilidad de cerrar la brecha entre la grandeza del espíritu nacional y la escasez de los recursos naturales requeridos por las políticas de modernización. Esas infraestructuras establecían un vínculo entre la energía y el bienestar que, sin olvidar la legitimidad de origen del régimen, lo proyectaba hacia un futuro que dejaba atrás el trauma de la Guerra Civil.
El franquismo con el ascenso de las políticas desarrollistas, el automóvil privado concitó las expectativas de felicidad y libertad que asociamos con la idea de progreso, al tiempo que reforzaba las estructuras del patriarcado.
Actualizando esa matriz histórica, la exposición muestra cómo esas cosmovisiones constituyen el sustrato subjetivo sobre el que se reconstruyen las culturas petro-masculinas contemporáneas, recurriendo para ello a nuevos formatos como la imagen digital, las redes sociales o los videojuegos.
Martes y miércoles de 10:30 a 13:30 horas, jueves a domingo de 18:00 a 21:00 horas

