El martes 9 en el Palacio de Villacarzana (19:00 horas) habrá una conferencia del historiador y docente Pablo Martínez Corral.
El próximo martes 9 de junio se celebra el Día Internacional de los Archivos bajo el lema «Archivos para la justicia» y desde la Concejalía de Memoria Democrática se quiere celebrar la efeméride con una conferencia a cargo del historiador Pablo Martínez Corral titulada “La Guerra Civil en Avilés a través de los documentos”.
Es la primera vez que se conmemora este día en el concejo y se pretende que a partir de documentos conservados en archivos municipales, históricos, militares y judiciales, se aborde algunos de los principales procesos que marcaron la historia de Avilés durante la Guerra Civil: el golpe de Estado, el Ayuntamiento en guerra, la violencia en la retaguardia, los bombardeos, la defensa pasiva, la ocupación franquista, las depuraciones, las fosas comunes y la construcción posterior de la memoria.
La jornada tendrá lugar en el Palacio de Valdecarzana a partir de las 19:00 horas y está abierta al público en general.
La actividad tendrá también una dimensión práctica. Se ofrecerán algunas orientaciones básicas para quienes quieran iniciar la búsqueda de familiares vinculados a la Guerra Civil o a la represión. Saber por dónde empezar, qué archivos consultar, qué datos reunir, cómo interpretar un expediente o cómo cruzar la memoria familiar con las fuentes escritas puede ser el primer paso para recuperar historias que durante décadas permanecieron ocultas o fragmentadas.
En el acto participará también la concejala de Memoria Democrática, Ana Solís Roza, para quien «abrir los archivos y facilitar su consulta es una tarea fundamental para cualquier sociedad democrática, por ello llevamos tiempo trabajando en el archivo». Según explica la concejala desde el Ayuntamiento se han adquirido dos scaners para digitalizar documentación, uno de ellos a disposición del público.
«También estamos haciendo un esfuerzo para digitalizar la documentación del periodo que atañe a la Ley de Memoria Democrática. De momento tenemos ya digitalizados los expedientes de depuración de funcionarios y cargos públicos y ahora estamos con las actas y otros expedientes entre 1934 y 1981. La intención es añadirlos a un soporte digital para facilitar la consulta a estudiosos, familias y ciudadanía en general», añadió.
El objetivo es mostrar cómo se puede reconstruir la historia local desde las fuentes primarias. Las actas municipales permiten seguir el funcionamiento del Ayuntamiento y sus decisiones en un contexto de emergencia. Los expedientes de depuración muestran el castigo ejercido sobre empleados públicos. Los sumarios judiciales y militares permiten rastrear condenas, acusaciones y trayectorias personales. Los mapas y fotografías aéreas ayudan a interpretar el territorio, las fortificaciones, los bombardeos y los espacios de represión. Los registros civiles y padrones permiten identificar personas, domicilios, familias y cambios en la vida cotidiana.
También se prestará atención a algunos lugares fundamentales de la memoria avilesina, como El Palomo, La Vidriera, el cementerio de La Carriona, La Lloba y la Quinta Pedregal. Para Ana Solís «no son solo lugares de recuerdo: son espacios que pueden y deben ser estudiados con documentación. Cada uno de ellos conserva una relación con expedientes, registros, testimonios, informes o mapas que permiten situarlos dentro de una historia más amplia de guerra, represión y memoria».
«No se trata solo de conservar documentos antiguos, sino de garantizar el derecho a conocer la verdad histórica. La investigación sobre la Guerra Civil en Avilés demuestra que los archivos no son espacios cerrados ni alejados de la ciudadanía. Al contrario, son lugares vivos, capaces de devolver nombres, explicar procesos, corregir silencios y ayudar a comprender mejor nuestro pasado colectivo», explica Ana Solís.
La memoria democrática se construye con testimonios, con lugares, con homenajes y con reconocimiento público, pero también con documentos. Sin archivos no hay investigación rigurosa; sin investigación no hay verdad contrastada; y sin verdad resulta difícil construir una memoria justa. Por eso, estudiar la Guerra Civil en Avilés a través de sus documentos es también una forma de abrir la historia a la ciudadanía.
“El archivo histórico constituye una riqueza que debe ser conocida por los avilesinos y avilesinas. Mi compromiso es dar a conocer todo lo que ampare la Ley de Memoria, facilitar el acceso al archivo histórico, eliminar trabas y dificultades que impidan a la ciudadanía obtener información y ejercer un derecho democrático. Pero también contamos con una gran riqueza en lengua asturiana y trabajamos para ponerla al alcance de toda la ciudadanía”, concluyó Ana Solís.

